Trucos de mastering:


1. Mueve el bajo: si tu bajo es turbio y cenagoso, prueba a usar la ecualizaciónmid/side. Así puedes llevarte el bajo desde donde no ha de estar -queremos decir, cuando presenta derrames en el campo estéreo. Al reducir el desorden en el campo estéreo, el bajo centralizado puede abrirse camino, y además, no se embarulla en la señal lateral repleta.

2. La compresión afecta a la anchura: una mezcla “estrecha” puede ser ampliada mediante procesamiento mid/side, dado que la compresión y la ganancia sobre las frecuencias exteriores las acentúa. Pero sé muy cuidadoso para no ofuscar u oscurecer partes centrales importantes, como voces y bajo. Una mezcla sobre-ampliada puede ser dominada mediante la compresión de su señal central, para después proceder a recuperar un nivel adecuado.

3. Bombos rebeldes: si los bombos están muy presentes en el tema, pero un ajuste los machaca por completo, prueba a comprimir con un ataque rápido y/o una liberación lenta. Y al contrario, si tus bombos no se abren paso entre la mezcla, prueba conun ataque lento además de una liberación rápida. La compresión multibanda también puede ocuparse de los bombos.

4. Baja la salida antes de convertir a MP3: cuando te dispongas a convertir un tema a MP3, a menudo lograrás un mejor resultado desde la versión WAV o AIFF masterizada a un nivel sensiblemente más bajo de 0dB -nosotros te recomendamos -0.5dB. Hemos hecho muchas pruebas, y las diferencias son impresionantes.

5. Emplea múltiples limitadores: no tienes por qué utilizar un solo limitador, a veces tenemos dos o tres, cada uno haciendo un poco del trabajo. Esto te permite ampliar o reducir gradualmente la limitación dinámica. Dos limitadores con 1.5dB de reducción de ganancia podrían sonar más fuerte y con más pegada que un solo limitador con una reducción de 3dB.

6. Demasiado fuerte para sentirse orgulloso: es un error pensar que el mastering por sí solo es el único responsable del volumen percibido (loudness), dado que el potencial de cualquier tema para “sonar alto” depende en realidad de una buena mezcla. Si tus temas se desmoronan cuando se reproducen al mismo nivel que los temas comerciales, es probable que la mezcla tenga la culpa, no su masterización.

7. Corta antes de realzar: cuando una mezcla suena demasiado “dura”, no trates de realzar sus agudos superiores –mejor céntrate primero en el rango de graves. Hay mucho espacio disponible en frecuencia para cualquier mezcla, pero piensa que “demasiado” de un elemento acabará por oscurecer a otras cosas.

8. Conoce los límites: en cuanto a las mezclas con destino para la Radio, a veces más fuerte no siempre es mejor. La mayoría de la gente cree que ha de recurrir a la limitación dinámica para tener mezclas que suenen alto en la Radio -pero nuestra experiencia nos demuestra que una limitación severa en el mastering, conducirá a un sonido perceptualmente más bajo a través de los sistemas empleados en las emisoras.

9. Echa mano del dither: el procesamiento de dithering es un asunto complejo, pero lo único que realmente necesitas saber es que siempre debes aplicarlo al final de tu cadena de masterización, después del resto de procesadores (incluso hay limitadores dinámicos master que ya incorporan dithering para este propósito).

El dithering impone una diferencia muy sutil que sólo se hace perceptible cuando escuchas los pasajes más tranquilas de un tema, y dado que es tan fácil de aplicar, no hay razón para no hacerlo, especialmente cuando se vuelca a una resolución de 16bit (CD-Audio, por ejemplo) .

10. Eliminando bandas del bombo: no emplees ecualización de barrido para controlar las frecuencias de un bombo. Si lo haces, también afectarás a sus armónicos. Emplea siempre filtros de banda eliminada (notch) cuando se trate de controlar el carácter de un bombo. Y asegúrate de si realmente necesitas realzar un bombo, en lugar de crear espacio para el mismo en la gama de graves usando EQ y control de nivel mediante sidechain (lo que se conoce como ducking).

11. Eleva la voz: si no logras que un elemento vocal destaque, añade ecualización. Nosotros vamos al centro y destacamos los medios, para después impulsar los rangos de 2, 2.7 y 3kHz, en función del tono de las voces. También podemos echar mano de un procesamiento mid/side para añadir más presencia al canal central.

12. Sé moderado: sólo porque disponemos de fabulosas herramientas no significa que tengamos que emplearlas con todo. Si la música suena equilibrada, tal vez no necesites un compresor -todo tiene que ver con la estructura de ganancia. Quieres sacar más presencia de tu tema, pero lo último que querrás es arruinar los transitorios.

13. De vuelta a los orígenes: si te encuentras frente a una situación final con un excesivo uso de efectos, lo más probable es que el problema radique en una mezcla incorrecta. Mientras que un ingeniero profesional tendría que esforzarse sobre lo que tenga para salir airoso de esa situación -recurriendo además a su experiencia-, nosotros como gente del bricolaje tenemos la opción de volver al proyecto para hacer los ajustes necesarios. Por tanto, asegúrate de acabar una buena mezcla en lugar de supeditarla al obstáculo que podría representar su mastering.

Visto en: http://www.futuremusic-es.com/trucos-de-mastering-13-formas-para-ser-un-mejor-productor/
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